miércoles, 23 de septiembre de 2026

MARTIN SEYMOUR-SMITH

 

 

 

A mi esposa en el hospital

 

Me preguntaste, “¿Aún me amas?”
Helado, solo pude decir, labios apretados
“por qué, por supuesto”.

Ojalá hubieses preguntado por el silencio en la casa
esta música desesperada
esta llovizna en el jardín.

Dos personas ancianas
una vez se amaron tanto
que un dios decretó
que deberían morir al mismo tiempo
y convertirse en árbol.

¿Por qué no podemos ser ese árbol,
aún vivos,
mirándonos en un pasado
que ni el mayor de los desastres borre:
aquel viejo árbol en el valle en Umbria
sobre el que el sol brilla
y el trueno agita?
Lo observamos largo tiempo.
¿Te acuerdas? Pero no hicimos
el largo y caluroso camino hasta él.
¿Seríamos alguna vez capaces de arrancarlo
al acercarnos? De todos modos estaba

demasiado lejos, de verdad,
confesamos.

 

De: “Un rastro de sentido”.

Versión de Imanol Gómez Martín.

 

 

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