Elección
prescrita de mi epitafio
he
muerto y me liberé por fin de mi
mi yo
trascendental se hizo puro aire
he
devuelto su tributo magnánimo al polvo
antes
que la eternidad opté por ser instante
movilidad
continua un golpe de agua corrediza
un
vacío que se borra y abole la forma de otro
vacío
por venir
¿para
qué atajar más en mis huesos
un
dolor
una angustia que nunca dije que me dieran?
no
forma buscando cuerpo en desespacios pude ser
luz
en la sombra
noche
en las aguas huella sin
huella
pude ser
a
falta de toda clase de herencia o vanidad inicua
de
habilidad para el negocio autosuficiencia para
el
prestigio
me
llevo al olvido un puñado de palabras y sonidos
con
la gran satisfacción de que nunca fueron míos
De:
“Donde todo triste ruido hace su habitación”
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