sábado, 6 de septiembre de 2014

ENRIQUE LARRETA

 

Cuando me voy por esas calles

 
Cuando me voy por esas calles de Dios, silbando,
canturreando, insensibles el alma y el sentido,
cuando sigo al azar la prisa, el dengue, el ruido,
que yo mismo celebro silbando, canturreando,

siéntome como libre de ti. Voyme pensando
que pueda defenderme, si no con el olvido
por lo menos con algo que anuncia al sometido
corazón la entereza con qué soñó, soñando.

Pero así que mis pies recobraron* el sendero
de soledad y el ánimo sus júbilos sencillos;
frescas voces del árbol, el grito del hornero,

el gusto aquel de arena del viento, pronto vuelve
mi amor a ser tu sombra, la llama que te envuelve,
la hierba de tus pasos, tu música de grillos.

 

 

 

 

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