viernes, 29 de julio de 2016

ALTAGRACIA SAVIÑÓN



  
¡Mírame desde lejos!



Mírame desde lejos.
Hace ya tanto tiempo que mi vida
Es un martirio trágico y acervo,
Que huyó la dicha a una región sombría,
Dejándome en recuerdo...
Y que el dulce panal de mi alegría
Lo amargaron de intento.
Yo que supe emprender la oscura vida
Por un camino lóbrego e incierto.
¡Ay! Yo siento aletear sobre mi frente
Un pájaro funesto,
Que me narra la oscura pesadumbre
De algún abismo tétrico.
No te acerques, por Dios, nunca mi alma,
Respeta ese misterio;
Sigue solo tu senda de alegrías
Que la esfinge se deja en el desierto.
Cuando turbas el reposo de la hora,
El palpitar de un corazón enfermo,
De una guitarra los dolientes ecos
Escucho y no te veo...
Pienso en tus ojos negros cual la noche,
Con negruras de trópico e infierno,
Y en la infinita soledad del alma,
Yo, por amarte tanto, siento miedo.
Y la triste leyenda de mis cuitas,
La guardo en el misterio
De tus ojos tan negros que hacen daño.
Mírame desde lejos...


[Publicado en La Cuna de América, el 10 de marzo, 1913.]





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