viernes, 2 de enero de 2026

JUAN LUIS SALDAÑA MEDINA

 

 

 

La ropa tendida es un fusilamiento de almas. La ropa tendida es el suicidio de un espantapájaros, la bandera de los barrios, es casi tirar la casa por la ventana. La ropa tendida es un enorme títere que descansa, un trueque de color por humedad y una muestra de los restos de pudor al sol. Tender la ropa es manejar la marioneta de uno mismo ante un vacío que te interroga. Por eso compré una secadora.

 

De: “Inventario domestico”

 

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