miércoles, 10 de abril de 2013

FRANCISCO HERNÁNDEZ





3


Le grand mal?
Ver el Polo Norte llegar en oleadas,
después de haber pasado en forma de glaciares.
Sentirse embalsamado por ese alud de lodo blanco.
Tratar de respirar mediante lágrimas,
solo para saber que el frío tiembla
cuando descubre la peregrinación de las piernas.
¿Es válido entonces refugiarse con los Antiguos,
Allá donde una guillotina corta el cordel
de la conciencia?

De “Una isla de breves ausencias”



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