jueves, 16 de noviembre de 2017

ANGÉLICA HOYOS GUZMÁN





Suerte




Qué suerte ser Angélica,

planta medicinal afrodisíaca.

Qué suerte no ser Cortázar,

víctima de alguna caja china.

Qué suerte no ser Gates,

ícono económico de una ventana repetida.

Qué suerte no ser Dalí,

en la realidad de los ojos cortados por navajas.

Qué suerte no ser Chomsky,

esa competencia sumergida en el mundo.

Qué suerte ser Angélica,

caminar por mis calles silentes

arrastrando la música de una lata vacía.

Qué suerte ser Angélica,

vivir suspendida en el abismo minúsculo de este nombre.

Qué suerte sentir los golpes,

ver los moretones y la brisa que los toca.

Qué suerte morir para renacer en palabras no dichas.

Qué suerte contar soledades en gotas de lluvia.

Qué suerte ser otro humano,

con eso es suficiente.


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