Mal
sueño
«¿Cómo fue?
Una grieta en la mejilla.
¡Eso es todo!
Una uña que aprieta el tallo.
Y el mar deja de moverse»-
POETA EN NUEVA YORK
Soñé
que tú me llevabas
a las afueras de Granada,
a las afueras de tu ciudad amada.
Las cosas que allí vi
ya no puedo referir.
La
poesía se hizo sangre,
se hizo agua estancada.
Gente
que no ama y desprecia
los cálidos versos
y los trata con el odio
más vil y perverso.
Que solo quiere deshojar
la flor de la poesía
para que su aroma muera
en la noche más amarga.
Y los pétalos rojos se derramaron
uno a uno como las heridas
en las afueras de tu ciudad querida.
La
poesía se hizo sangre,
se hizo agua estancada.
Me
pregunto por qué entonces
no estabas en Nueva York
aunque la aurora tuviera
columnas de cieno,
negras palomas,
aguas podridas.
En
esa noche amarga se oyó
el grito más prolongado
de la mujer, la madre,
el negro y el gitano,
del niño que iba
con la luna de la mano.
Con
negra voz alzan su llanto
contra esos malditos
que fieramente han deshojado
la flor de la poesía.
De:
“Llena pues de palabras”
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