viernes, 27 de mayo de 2016

ANGELAMARÍA DÁVILA MALAVÉ




I



Gran ritmo de huracán, que azota y lleva!
que desgaja y arranca en torbellino,
un ruego hirviente de volcán que ruge...
Ese es mi corazón! Rompe y derrama
un río ardiente, humeante, que serpea
por la intrincada selva de mi adentro!
Batir de olas que rompe y desespera
queriendo derribar la firme roca
y se levanta altiva y dominante
sin poder agrietar esa ribera.
Ese es todo mi ser! Tiembla y se crispa
y estruja con gran nafta mis dos ojos
para que surja el llanto a borbotones
y haga nacer un mar rugiente y trágico!



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