viernes, 5 de octubre de 2018

BENJAMÍN VALDIVIA





Somos escasos, dos apenas



Somos escasos, dos apenas, pero formamos completo el círculo.
La red filtra la luz, retiene pedacera de sombra entre las cosas
de las que hablamos.
Hay más cosas allí, sonidos, vórtices, temores, piernas, seres.
Nosotros entre tanta crueldad que nos separa pocos metros
formamos completo el círculo, aromas de perfumería
la atmósfera reciente.
¿Dónde estabas cuando no hacías falta, los pájaros excesivos
en su canto avisaban a tus ojos candentes dónde mirar?
Dejas las cosas restregadas de nuevo al mundo:
no importa nada que no forme la sed para saciar un círculo:
eres la plenitud erguida, verticalidad ahíta, paz de los inocentes,
virginidad en espera de ese cumplimentarse las edades.
Aparecemos a la hora, ciframos la intervención horadadora,
penetramos a miradas que se besan un mundo confundido.
¿Existe todo eso que nos impide, los derrames de objetos y rostros
que nos ligan existen?
Tu mano se acerca a mi mano: salud, mundo imperfecto.
Pero bajo el contacto de tus uñas en la flor se anega el anhelar
y el círculo extraviado
restituye los dominios de su perfección sin cuarteaduras.


De: “Los ojos del espejo”


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