Intacto
Años
como hojas que caen en una sucesión
incontable de ocasos
el olor de los primeros florecimientos
amenaza con evaporarse,
pero tu faz no fue presa de la devastación
tu cara no fue liquidada por la mano absoluta del tiempo
como la ola aniquila signos escritos en la arena.
Tu
semblante no se eclipsó para revelar
alguna monstruosidad oculta,
respirando detrás de la apariencia esplendente.
La hilera interminable de desencantos no conquistó tu rostro
ni lo habitó en un conjunto inconexo de muecas ácidas.
Tu
piel helada de tanto amanecer y anochecer
no mitigó el incendio de tu divinidad.
Te has alzado como una bandera incólume
sobre los escombros del gozo
No
eres una ruina que camina, has resistido
como embriaguez indestructible
rasgos macerados convertidos en pócima milagrosa,
eres la belleza
que sabe transfigurar.
De:
“Transfigurar es un país que amas”
No hay comentarios:
Publicar un comentario