lunes, 19 de enero de 2026

EDILBERTO DOMARCHI

 

 

Cuando una tarde oscura

  

Cuando una tarde oscura
mi padre esté mudo y sin aliento
veré caer el aire y el alerce
y yo me moriré con los ojos abiertos.

No verteré una lágrima
no exhalaré un suspiro,
sería un traidor a su memoria buena
¿ y si él se derpertara de improviso ?,
su largo silencio me dijera:
dejad el llanto, el pan, el agua
para otros que sufren en la tierra,
yo me voy, estoy sereno en mi alegría,
vete al lecho hijo mío
que yo he de sentir por tí
al viento con sus flautas moradas.

Cuando muera mi padre seré yo quien fallezca,
él se esfumará por sus caminos,
él se llevará el propio aliento mío,
¿ de que servirá mi paso vacilante
si mi sangre es triste lejanía ? ,

han de tembar las voces de mis hijos
en las arterias yertas de mi padre.

Toda sabiduría es círculo cerrado,
así el abismo, así la infinitud del mundo,
pero mañana estará presente la alegría.

Cuando muera mi padre
seré yo quien fallezca
más un jardín de rosa y yerbabuena
esparcirá aromas y canciones.



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