………..¿Y
si eres nadie?
………..Miras dentro de ti y solo hay un inmenso páramo en el que nada se oye. Ni
siquiera la respiración agitada en el incendio de aquello que fuiste. ¿Adónde
irás cargando tu vacío?
………..Nada pesa lo que no tienes, pero no hay ligereza posible para ti porque el
vacío te arrastra hacia sus pies. Ha arrasado con toda la flora, los días sin
viento, las reservas de agua y de pardales. Quedan muchos más pájaros atrapados
contra las vallas: vencejos, cormoranes, petirrojos. Un viejísimo albatros
sacude su cabeza como si se hubiera atragantado con un mal verso. Entre ellos
se disputan las raspas del sol y todos los poemas sobre ruiseñores o palomas
que han sido capaces de digerir. Disputan también con quienes han quedado
crucificados contra esas vallas, atrapados en la larga migración del hambre, de
la guerra.
………..Y mientras, tú sobre tu páramo vacío.
………..Te asomas con miedo al brocal de la boca y solo se ve un espejo negro que
parece saludarte desde el fondo. También alguna mano de gente difusa tras
tantas pantallas entreabiertas. Nada se oye sino la frugalidad de la desgana.
………..A lo lejos, tal vez el agua pida que abras la puerta de tu cuerpo. ¿O vas
a conformarte con ser páramo? ¿Eriazo que no habilitan las hormigas? ¿Pedregal
que golpea con su sed?
………..¿Y si nadie somos todos? Pájaro perro, pájaro persona, población y
polluelo enardecido. ¿Qué harás en el tránsito de las taxonomías?
………..En ti están los cien mil caracteres hereditarios que te atan dulcemente a
los demás, los tres mil millones de letras del genoma humano que has aprendido
sin esfuerzo y silbas con felicidad al levantarte, veinticuatro de los noventa
elementos químicos, todas las maletas que quedan extraviadas frente a las
aduanas y las noches de Ítaca y Caronte.
………..En ti, partículas lejanísimas de estrellas y otros parientes, piedras,
peces, patronímicos, banderas deslucidas y otros trapos del dolor. Incluso
meteoros en el festejo de la luz.
………..Todos ellos te bendicen y completan.
………..Bendicen cada una de las capas freáticas que alimentas con tu
desesperación y tu amor radical a esta extrañeza que llamaron vivir, estar
viviendo.
………..Porque tú no eres suficiente para ti.
………..Desconoces quién eres y no importa.
………..De pronto apremian la vida y los tendones. ………..
De pronto estallan granos rojísimos de luz sobre la superficie torpe de tu
lengua. Algunos estorninos los disputan y te besan con su canción de alambre.
………..¿Cómo dejar entonces que el día colisione? ¿Que haya personas aparcadas
como muebles mientras viajan las mesas en primera?
………..Alguna vez recibiste en herencia un baúl y una silla de esparto pero hoy
todo ha sido arrasado en el fuego, hasta el flequillo que desordenó los días y
la expiación y nota a lápiz del convenio laboral, mientras hay personas
aparcadas como muebles y están dentro de ti, son tu apellido. Con el agua que
mana de sus letras humedeces tu frente y te levantas.
con Fernando Pessoa
y Antonio Machado
De: “Incendio
mineral”
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