Las
ciudades del futuro
En
el fondo, donde los peces
no llegan. Dos vidas.
La
primera: caminaba
mientras el sol le seguía en silencio.
Sin ecos, belleza proporcional
al hambre de ruidos que recuerdan un campo y su niebla.
La
segunda: predijo varias muertes
antes de salir en dirección a un lago
que surgiera desde abajo. Se metió al agua de noche
y pronunció la palabra llanto entre aplausos.
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