A mi hermano
(En memoria del 1 de julio de 1916)
Tus
heridas de batalla son cicatrices en mi corazón,
recibidas cuando, en aquel gran y trágico “espectáculo”,
tú desempeñaste tu papel,
hace dos años.
Y,
plateado bajo el sol de la mañana estival,
veo brillar el símbolo de tu valor:
esa Cruz que ganaste
hace dos años.
Aunque
ahora de nuevo miras volar la metralla,
y escuchas los cañones que cada día rugen más,
como en julio,
hace dos años.
Ojalá
resistas para guiar la Última Avanzada
y, con tus hombres, perseguir al enemigo en fuga,
como una vez en Francia,
hace dos años.
No hay comentarios:
Publicar un comentario