sábado, 10 de enero de 2026

BERLIE DOHERTY

 

  

Kieran

  

Kieran no puede caminar como los demás,
viene al colegio en el autobús especial.
Tiene que usar muletas para moverse
y es rápido, pero no puede seguirnos cuando corremos,
cuando competimos con el viento y reímos y nos divertimos,
no puede seguirnos, tiene que gritar:
«Esperadme todos, esperadme».

Y a veces esperamos, y a veces
salimos corriendo y nos escondemos, y entonces él
se sienta en el patio con sus palos en el suelo,
se sienta solo hasta que lo encuentran
el profe o la seño, y se sientan a hablar
y le vemos reír de una manera especial,

y nos encantaría saber qué tiene que decir
sobre los que se marcharon,
los que olvidaron que no puede caminar.
Y entonces recordamos invitarle a jugar.

Chutamos el balón y él lo devuelve.
Es rápido con sus palos, tiene la habilidad
de mandar la pelota directa a la portería,
y si se cae no se queja.
Lo levantamos y nos reímos de la tierra
en sus manos y rodillas, y le devolvemos las muletas.
Finge que lucha con nosotros, pero nunca da patadas.

No puede usar las piernas como los demás.
Viene al colegio en el autobús especial.

 

 

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