Al
corazón transverberado de Santa Teresa
A un
corazón como el mío
le conviene caminar con espinas.
No sabe del amor quien sale indemne
de la carne del otro.
Quien no ha sido dolor para sí mismo
de este mundo se marcha sin un trozo de él
incrustado en su centro.
De:
“Cuerpos de Cristo”
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