lunes, 1 de abril de 2013

JOSÉ MARÍA FONOLLOSA






25.



Qué tierno es el abrazo, el roce
de su piel, tan suavísima, en la mía.

Qué agradable es tener una mujer.

Y qué grato el cansancio placentero
que adormece la sangre dulcemente.

De "Destrucción de la mañana"

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