lunes, 16 de mayo de 2016

ANA MUELA SOPEÑA



Un minuto de silencio
A las víctimas del 13-N 



Ni dioses ni demonios, no hay excusas
para masacrar a otros humanos.
El trece de noviembre
del año dos mil quince
un polvorín de miedo se hizo lágrima
en la ciudad amada de la luz.

El terror fue la sombra
y dominó el reloj de la desdicha.

Tantas vidas segadas...
relámpagos de pánico en el mundo.

Desde otro reino oculto
las víctimas contemplan este caos
y piden quietamente por la paz.

Aquí, desde este lado,
guardaremos los nombres
en la memoria de los días.

Una fecha de luto
para recordar entre sollozos
lo que nunca debió suceder.

En medio de la pérdida:
las flores, las ofrendas, las plegarias
y...
un minuto de silencio
como el fuego infinito del dolor...


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