Precipitación
El
viento me hizo agua
y en lluvia descendí sobre tu cuerpo:
envolví en espiral tu delicadeza corporal
de luz, cielo y algodón.
Pernocté tramo a tramo
el universo de tu piel:
las puertas de tus poros
se abrieron de par en par.
Recorrí toda tu dulce geografía
en mi cansado peregrinar:
desde las hebras luminosas de tu cabellera
hasta la generosa suavidad de tus pies.
Dejé en tu piel estelas de mí:
mi nombre parpadea en tu cuerpo.
En la apacible llama de tu aura
me hiciste un halo incandescente
que volvió al viento,
a ser agua de tu sed.
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