Límite
de la sombra
Tu
sombra y la mía limitan
con
la espiga y el viento,
con
el grano de trigo
y
con las alondras viajeras.
Tu
sombra y la mía limitan
con
el mar y las espumas,
con
el puente y el río,
con
el día lleno de sol
y
con la noche
entenebrecida
de estrellas.
Tu
sombra y la mía limitan,
apenas,
con la lluvia y a veces
con
algunas estrellas.
Mas
no con todas.
Yo
amo, mujer imposible,
el
límite de tu sombra
y
pienso, con melancolía,
en
que un día ni tu sombra,
ni
mi sombra, volverán, juntas
ni
dispersas, a cruzar,
tras
de nosotros dos
por
los viejos caminos
o
las estrechas calles
de
alguna ciudad antigua.
Tu
sombra y la mía limitan,
nada
más, con la espiga y el viento
o
con el puente y el río.
¿Quién
buscará, mañana,
por
los viejos caminos
o
por las calles estrechas
tu
sombra y la mía?
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