martes, 27 de noviembre de 2018

ANDRÉS RUIZ






Se me atoran en la garganta
los pájaros enjaulados
cuando hablo de libertad
y, sin embargo
me columpio en sus silbidos.
La onda sonora de sus cantos
corroe en mi lengua
como arterias derramadas
hasta puedo sentir sus náuseas en mi boca
al reflejarse nuestros ojos
Seguramente tendremos
muertes parecidas.



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