domingo, 27 de enero de 2019

XAVIER OQUENDO





Cédula



Mi nombre es Abraham:
me bauticé a mí mismo
con sangre de gitano compulsivo.

Di de comer y beber a Los bíblicos.
Juntos subimos al monte
y en él dejamos grabada
la huella de nuestra parábola de viento.

Al bajar, comenzamos a buscar
la tierra prometida
y saltamos enormes lagunas
de desavenencias.

Entonces, nos hicimos mayores
y salimos de fiesta por cada casa
y de estrella por cada noche.

El silencio ha sido mi arma,
pero he hablado mucho.

Tuve los guantes del poder
y los perdí con creces.

Los amigos no hicieron caso omiso
de la ley de mis palabras.

He decidido sacrificarlos.

Subiré al monte
y llevaré un cordero
que los sustituya.

Los lloraré en silencio.

En ese silencio que no es el olvido.




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