En el centro de la ceniza
Esta
guerra nos pertenece.
Es un espejo que va delante de nosotros.
Conocemos
de táctica, no de barricadas.
No sabemos del bullicio de las campañas,
sí del silencioso ascenso de la noche.
No llevamos cuerpos apilados en camiones
porque hemos aprendido a dominar las hogueras.
Sabemos cavar profundo,
compactar,
diseminar.
Esta
guerra se razona con cifras.
No con el enérgico tufo del cloro.
No con los ojos de los niños
que han presenciado la fiesta del fuego.
Vamos
legando el mismo silencio.
La vieja semilla que encontramos
en el centro de la ceniza.
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