Sueño despierta en vos
No
puedo dormir,
como sombra tejida,
entre los parpados, la noche cinceló el cuerpo de una mujer despierta,
prendada se ha quedado en mis ojos.
Como
boca hambrienta su vestido,
clama el auxilio de mis manos, de mi boca,
mis manos y dientes,
se prenden afilados en cada ángulo,
se salivan,
se embelesan
sus espacios…
En
el frenesí de su piel encendida vuélvome pira
en sus pechos erguidos y volcánicos,
trazo la sinfonía de lunares tallados en su piel.
Mis manos fueron dientes para volverse pájaros.
Busco habitar en el enredo de su nido.
La boca propia
ahora es mariposa posada en el jardín de su florida espalda.
La primavera es mentira
si no brota de sus ojos,
de la miel de sus caderas.
Impropio en mí,
me vuelvo pez y bebo,
bebo y nado, en la fuente inagotable de su entrepierna.
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