Válium
No
abras la puerta madre
en esta habitación hay un canto siniestro de fármacos & jeringas
un hombre pronunciando el nombre de la tristeza
un hueso deforme que asemeja la dureza del corazón
Madre
detrás de mis ojos están los ojos muertos de mi hermano
detrás de mis manos de mi voz de mi angustia de mi sombra iluminada por las
moscas
Madre
no abras la puerta
puede ser que las bestias arrullen el alma de tu hijo
que los chacales extingan su cordura sobre mi carne
que mi risa recuerde a una mañana lluviosa en el cementerio
Madre
¿quién está parado al otro lado de mis años?
¿quién se ríe de nosotros & voltea su mirada hacia la tumba?
¿cuántas veces mis lágrimas te han quebrado los ojos
& pulverizado caricias que dejaron los fantasmas de los últimos años?
Qué
vergüenza haber nacido muerto qué vergüenza haber nacido
en este oficio eterno de Caín levantando reinos
con este espíritu de Lázaro ignorando la voz de Cristo
con esta geografía de labios sin labios de rostro sin beso
con estas treinta monedas de plata sobre mi lengua
No
abras la puerta madre
puede que te encuentres retratada sobre mis ojos
que la primera palabra que escuches
la hayan escrito los escarabajos entre mis dientes
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