domingo, 1 de febrero de 2026

MANUEL ILLANES

 

 

 

No es mistificar lo que pretendo al describir las distintas estancias de los viajes (o de EL viaje en singular, el paradigmático), de manera oblicua, en forma de breves disquisiciones que se circunscriben dentro del terreno de lo que llamamos de forma ridícula “poesía”; no, de ninguna manera. Aunque parezca un lugar común, lo que pretendo, en el fondo, es alcanzar lo que está más allá de las palabras, el invunche secreto que taconea como el torpe albatros de la Literatura sobre la cubierta del lenguaje, con la única herramienta que tenemos a nuestra disposición: la palabra misma. De esa aparente (pero profunda) contradicción, se deduce la anatomía particular de estos fragmentos, la fractura y la impotencia que los signan, esa pulsión insensata que los conduce directamente a las arenas.

  

De: “Las puertas del Edén”

 

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