martes, 28 de febrero de 2023


 

RENÉ EDGARDO RODAS

 

 

Palabras

  

Leo para ti en mi idioma y las palabras
van rodeándote con la música de su ceniza.
Te pueblan, te desnudan con su viejo misterio.
Ebrias de tu olor, vuelven a nacer de tu piel.

 

De: “La balada de Lisa Island”

 

 

CARLOS SANTOS

 

 

 

V. Niño

  

Abrió el saco de su estrella
y encontró una naranja.

Bajo el puente, acecha
el horrible juguete que navega
en el agua fecal.

 

De: “La casa en marcha”

 

 

MIROSLAVA ROSALES

 

   

Venida

  

Saliste de las sombras,
lento venías hacia mí,
lento manantial, lento, descenso,
lento susurro venías así de brillante a mis ojos,
y te acercabas como viento,
y entré a la gruta de tu corazón,
y, entonces, bebí toda el agua que brotaba de ti, tan clara,
tan fresca, tan oscura.

Tu venida de sol inesperada, silenciosa,
llenó mis grietas de luz necesaria,
y me elevabas a tu condición de astro intacto,
y descendía a la sima de lo incierto,
porque me habías hecho sombra y no espléndida brisa,
que viajara cantando por el mundo,
como un pájaro por fin libre.

Ah, tu venida abrió la estancia de sangre,
la estancia del amor que después se cerró.

 

 

FEDERICO PACANINS

 


 

Bajo sábanas
la cabeza se esconde.
Cuevita sin luz
refugio para uno,
si acaso para dos

 

 

PEDRO LASTRA

 


 

El transcurrir del sueño

  

El transcurrir del sueño,
la vida inseparable
que hace más llevaderos
los días terrenales.

  

De: “Transparencias”

 

MARIANA BERNÁRDEZ

 

 

 

Extraños los círculos donde aparecen las manos
los dedos se enlazan
pues es en el tacto donde por vez primera
se reconocen quienes antes ya se sabían

Breve movimiento donde se actualiza la posibilidad
cuando los ojos se asombran ante la apertura de la tierra
o se recogen
…………en el aún más breve
…………………………….pero intenso
……………………………………….roce de la piel.

 

 

lunes, 27 de febrero de 2023


 

TOMÁS ANDRÉU

 

 

Luz orgánica

  

Escribí, incólume, el nombre de mi país
con la tinta de mis heces,
y toda la luz de esta esperma tirada en el suelo
escribió el nombre de los hijos que no tuve,
que no tengo, que no tendré.

El viento sopla fuerte y hace llorar a mi perro;
yo le lamo las llagas y le guío cuando me sigue.
Hoy el día es triste porque vos no lo podés ver,
pero yo escupo en la tierra que te abraza,
y dibujo en mi frente la inicial de tu existencia,
y, sabia, la brisa le hace reverencia.

Esta congoja que hoy nos une
es la misma que un día fue sueño:
sueño de no estar aquí,
sueño de no pertenecer aquí,
sueño de no tener patria, encierro,
alambrados de sal y vinagre.

Con la tinta de mis heces
escribí, incólume, el nombre de mi país,
ese que me niega y me nombra con sus ácaros.

 

 

NOVICA TADIC

 

  

5

  

En la antesala muchos
zapatos, abrigos,
sombreros, guantes.
Pero la casa está vacía.
Ni un sólo rostro humano
ni una sola mirada.

 

De: “Pequeño catálogo de imágenes”

 

ÍTALO LÓPEZ VALLECILLOS

 

 

 

Tentado por un ángel

  

Leí el texto de las prohibiciones. Y apareciste
de pronto desnuda en el espejo,
llamándome desde una recámara en penumbra.
Sentí que el día era distinto. Me arrastraban vientos
conmovidos. Soles de espuma navegaban a la deriva.
Quise leer de nuevo las escrituras y no pude.
Había roto los pactos de antigua tradición
y tú ya no estabas.
Y tal es ahora el enigma, que no sé si fuiste mía
o si sólo fui tentado por un ángel transparente y puro.

 

Junio 24, 1981.

 

ELISA HUEZO PAREDES

 

  

Mínima oda a la lengua humana

  

¡Oh dócil prisionera dúctil, tierna,
que vibras y te agitas en tu cárcel
de doral y marfiles!
Constante agilidad aún en silencio
hace móvil tu oscilante latido
y tu temblor de llama jubilosa.
Fresca delicia te mantiene alerta, estremecida y vívida,
húmeda, blanda en tu ejercicio aislado.
Ama y Señora. Guardiana del secreto inconfesable.
Sutil y dulce cual remoto fruto…

El más muelle y elástico deleite
anima tu fragilidad tibia de gozosa escarlata.
Instrumento febril, servil o noble de activas mentes;
transmisora inmediata de la idea
que en la razón madura
y áspid letal, viscoso en el instante
de la iracunda afrenta.

Cautiva entre corales y marfiles, llenas el aire,
el ámbito se llena de resonancias puras o nefandas.
En suave lecho púrpura licuas la candidez traslúcida, intangible
de la Hostia Consagrada
arrastrando su albura candorosa
en tus ásperos jugos, hacia complejos túneles, laberintos oscuros.

¡Gloria a ti, excelsa lengua de profetas!
Gloria a ti lengua de juglares y magos:
Los cantos que han rodado por el mundo
necesitaron de ti para esparcirse
en leyendas y notas, en idiomas extraños
y aún sin salir de la caverna pétrea
las voces del lenguaje, tu conmovida palpitabas
oculta y encendida bajo hirsutas pelambres presintiendo
la majestad de la palabra pura,
el diáfano fluir del verbo ileso.
Y el cántico dormido
vibraba en ondulante voz informe.

Mas tu goce era pleno, frutal, brutal al deglutir manjares
de frescas presas, suculentas primicias atrapadas
bañándote en el rico y abundante producto
de la montaña primigenia y densa…
¡Oh prisionera dúctil, tierna!
Grana gozosa y tibia:
eres caricia deliciosa, fulgurante gema
rudimentario beso balbuceante.

Pero es tan singular tu contextura,
el ritmo que te anima y que te mueve
que pareces la sierpe de un paraíso
que solo tú conoces y posees.
Bondad cuando recibes
con humilde ansiedad el alimento
para nutrir la mísera criatura
que imperiosa demanda su imprescindible cuota.
Llama que lame con frescor del fruto
el fruto que le ofrece su frescura.
Velero alado que hacia el aire vuela:
si “las palabras se las lleva el viento”
tú las retienes vivas, presas, sueltas
regando de milagro el universo.

Gloria a ti, excelsa lengua de profetas,
de poetas, Apóstoles y sabios;
la mesurada y parca del filósofo
y la locuaz y pertinaz y necia
del mendigo de Tormes
proliferada en múltiples discípulos.

Mas…digna de piedad la acongojada
que se engaña eufórica esparciendo el temible veneno
la execrable que silba murmurando,
la que difama y miente…
reflejo es de un espíritu monstruoso
que ha trocado su llanto en inmunda saliva.

Pero a ti, órgano melodioso y sibarita,
rubí sedoso, absuelto y exculpado,
inofensivo esclavo servicial y radiante
de la mente que incuba la semilla, mala o buena
siendo inocente tú, ajena a quien te rige:
A ti lanzo mi canto, salva o salmo
gozosa encarcelada sin barreras, cautiva soberana,
madre inicial inaugural y plena
del humano lenguaje del Espíritu.

 

RENÉ E. RODAS

 

 

Mayo


Abres las piernas al cielo y en tus muslos
cabalga el ácido demonio de los sueños.
Conmovidas las estrellas detienen la noche
para mirar su reflejo en el fulgor de tu pubis.

 

De: “La balada de Lisa Island”

 

PEDRO LASTRA

 

 


Ofrenda musical

  

Tú eres aquel bosque en primavera
tan hermoso de ver y de sentir,
eres muchos caminos dibujados
finamente en la niebla,
cambiantes, sigilosos,
que anuncian de hora en hora un distinto destino.

  

De: “Poesía completa”

 

domingo, 26 de febrero de 2023


 

TOMÁS ANDRÉU


 

¿Quién?

  

¿A dónde va la mirada cómplice de los días muertos?
—¿y el fulgor de tu nombre brillando en la punta de mi lápiz?—

¿Quién recogerá aquellas hojas molidas en nuestras manos tiradas al viento y acunadas en el lomo de aquellas aguas sucias y pestilentes?

¿Quién entregará las cartas nunca escritas al destinatario de siempre?

¿Quién seguirá empujando el suicidio de uno y el asesinato del otro?

¿Quién adoptará al perro de tres patas con manchas negras en el hocico?

¿Quién responderá las preguntas de los hijos no concebidos?

¿Quién desde la vida nos responderá en la muerte?

¿Quién justificará este silencio que nadie conoce?

¿Quién escuchará el grito atormentado y silencioso que muere de desesperación?

¿Quién nos dará el significado del arrepentimiento sin ser culpables?

¿Quién es quién a quien preguntamos?

¿Quién es quién y dónde queda quien habla?

 

 

NOVICA TADIC

 

  

6

 

Insólitos e inmensos
objetos grises.
Sobre las aguas de la salvación.

 

De: “Pequeño catálogo de imágenes”

 

 

ELISA HUEZO PAREDES

 

 

 

A la silla de ruedas

  

Guardiana de los libros: Ya cerrados
los fríos brazos de brillante acero
quietas las ruedas. Fijos y callados
los goznes rechinantes, mustio el cuero.

Evocadora fiel de los cuidados
últimos del vivir bajo el alero
que guarda imagen, risa y ceño amados,
postrer amor que siempre fue el primero…

Descansas hoy, el freno detenido,
más bien paralizado tu crujido
en el ir y venir de aquella mano

que dejara su huella en el gemido
del dolor y el placer de haber vivido:
espejo del final de un ser humano.

 

 

RENÉ E. RODAS

 

  

Cabellera

  

El sol corre sobre el cobre antiguo de tu trenza:
Huye del antiguo invierno, busca tu calor para renacer.
Tardías flores de nieve se prenden desamparadas
al limpio desorden de tu frente.

 

De: “La balada de Lisa Island”

 

 

MIROSLAVA ROSALES

 



Tu cuerpo

  

He besado tu blanco cuerpo de mármol solitario,
hermético refugio en la noche,
árbol de nieve encendida,
río de limpio estaño.
En ti descansan los ojos en el ámbar más puro,
que de día parecen carambolas detenidas,
pequeños y nublados soles.

He besado tu cuerpo de tierno nácar,
delgado cuerpo nacido de las sombras siempre distante,
cuerpo que derrumba los elevados muros,
porque siempre del mar obtienes la fuerza.
Tu cuerpo no perece, vuela, no se consume, renace siempre.

He besado tu bronco cuerpo con la ternura de una brisa,
como si se tratara de una pluma recorriéndolo,
como la seda deslizándose,
como una llovizna interminable.
Tu cuerpo es mi raíz al mundo.

 

SARA ALBUQUERQUE

 

  

 

[El pez]

 

el pez
que persiste en mi
ayer hizo daño

todavía siento
las aletas debajo
de la piel del pez
cruzado
en el peligro de las venas

todavía bloqueo
el aire
para ver si el pez
aterrorizado regresa

(pero ahí está el frío)

el pez hace la fiesta
en estos ríos donde el corazón es más grande
que el tronco

 

 

sábado, 25 de febrero de 2023


 

MANUEL M. FOREGA

 

 

Río

 

Te has mirado en la corriente del río
de ti diciendo lo que sabes.
Lo has hecho solo, hundido en la ciénaga
de la que brotan los lirios
y, lejos de juzgar este gesto como una osadía,
con un solo lance lo has comprendido:

es ésta la verdad que no crees:
una imagen en el agua
siempre es la misma,
aunque el agua fluya constantemente.

Nada de ti fue a su destino extraviándose,
no se hundió en el lecho del cauce,
ni lo arrastraron los móviles guijarros.

Todo tú permaneció en la superficie,
igual a ti, a tu incredulidad semejante.
Ni siquiera el vaho de un aliento próximo
disipó tu rostro, como así se advierte en el espejo.

Vuelves a ser el mismo y las palabras
quedaron enredadas en los cálamos.
Ésas sí: las dispersará el viento sobre la maleza
y perecerán cuando la crecida sobrevenga.


De: “Luz, más luz”

 

SARA ALBUQUERQUE

 

  

(intimidad)

  

las avefrías que me ofrecen
cuando bailo samba
salvar y vivir
dos planes
o tres
o los lusíadas
como si el tiempo fuera mágica

 

 

CHRISTIAN DÍAZ YEPES

  


 

Pasar por los días como en bajamar,
al olvido de lo perdido.

Volver a dejar la casa a la que no hemos de volver,
sus rumores encontrándose en los tiempos.

Pasar recogiendo los abrazos y los golpes,
fatigándonos a veces, sin escarbar en las orillas.

Volver sin andamios, hacernos
almas henchidas de barro. Su acuciante vastedad.

Pasar con los frutos traídos a casa,
amago de barca que sostiene el recuerdo.

Volver a alzar los brazos al cielo,
olas al peñasco, libres de miedo del ayer,

el limo preñado de su hondura.

Si no amo ¿de qué sirve estar vivo, mientras las barcas se alejan?
Pronunciar campanadas que convoquen siempre más allá.

Pasar como el ave recurrente de la noche:
esos ojos que escrutan la verdad.

Volver a lo auténtico

como región exclusiva del poema.

Pasar de largo el resto
que se contenta apenas con explicarlo.

 
 

JULIA SANTIBÁÑEZ

 

 

Un alacrán duerme conmigo

Full of scorpions
is my mind.

Macbeth


De día me olvida.
Sale de noche, en cuanto apago la luz. Adivino cómo trepa la
pared con la arrogancia del perfecto. Disimula, hace como que
pierde el tiempo hasta que sus patitas se esmeran en mi pelo,
mis pestañas.

Entonces viene el ritual: entra y sale de mi boca, hervidero de
crías. No respiro, sería tan fácil morderlo. Y nos necesitamos.
 
 

 

FEDERICO PACANINS

 

  

 

Una y otra vez
acontece la noche
por gracia del sol.
Candileja universal
de comedias y tragedias

 

TOMÁS ANDRÉU

 

 

Hice conmigo lo que no sabía hacer
y no hice lo que podía. El disfraz
que me puse no era el mío.

Fernando Pessoa

Morada

 

 

Llegué a la eternidad,
a un silencio blanco,
a un funeral interminable.
Habité con mi voz
todas las formas ocultas.
Fui un soplo continuo
dando vida, levantando muertos.
El vaho de mi boca
fue un río de leche que amamantó la sed.
Derribé los nombres impronunciables:
las horas, los minutos, los segundos.
Llegué a la eternidad,
a la muerte del tiempo.

 


viernes, 24 de febrero de 2023


 

MANUEL M. FOREGA

 

 

En la piedra

  

Así como la piedra guarda el tiempo,
así como le es dado en cada esquirla
donar el agua que atesora,
así, del mismo modo,
me ha besado la piedra,
con su misma forma,
idénticamente líquida.

 

De: “Labios”

 

SARA ALBUQUERQUE

 

  

Phereoeca Uterella


Phereoeca uterella
como yo también comía
libros
como yo también pretendía
en la pared una pintura
como yo también escapaba
del capullo
remolino
en condiciones de poca luz

la polilla nunca fue mi primera novia
pero en los rincones de los closets nos dijimos buenas noches

– dado el disparo inicial
ambas corremos por papel
tejido

 

ISABEL TERESA GARCÍA


 

Disociación

  

Hablabas de la tierra yerma
de una boca rasgada

las hojas no dejaban de caer
borraban la calle por donde
tal vez había pasado

un hombre verdadero.

Quise imaginar:
………………….………………….era octubre
………………….………………….y ante mí florecía
………………….………………….un campo de amapolas.

 
 

JUAN JOSÉ CASTRO MARTÍN


 

Edén en la siesta

(Vicente Aleixandre)

 

Desciende a tu insumisa arcilla, sumérgete en tu sangre; bosques durmientes en tus venas saben cómo la cercanía del silencio hará silbar en ti al reyezuelo esquivo para que el pensamiento se haga canción entre las cosas. Cuídate de perder el cuerpo investido de nieblas aunque la incandescencia un instante redima su inconstancia. Déjate invadir por lo otro: impuro de silencios y roto de ruidos, podrás escuchar cómo la carne se escabulle agitando la oscura maleza de latidos al hacerse transparente.

Contemplas el cedro lleno de suspiros en la hora inmóvil de las ramas. Hay un rencor que viaja del copo a la semilla, un alzamiento azul en los tímpanos insistiendo en la doctrina del reflejo que encadena el ruido al osario de imágenes. El mineral sonante cruje más, se hunde en la fragancia como un dilatarse en dirección al barro que exhala su crepúsculo más breve. El hueco de tu pecho sube y baja, un bárbaro temblor para que el hombre suene en lo intermedio.

En tu respiración levantarás la casa, alargarás la sombra, frecuentarás cadencias sostenidas como estancias y el azogue en tus pulmones refractará las palabras. ¿Tienes la edad del mundo cuando sueñas? Enajenado, la levedad no transcurre: espejo o nombre.

Aunque llame la flauta del abismo, edén sufriente un cuerpo, no habrá llegado el tiempo de despertar al otro lado del sonido. Vuelves a lo mudable de las horas ̶ ahí se alza en su dimensión el árbol con saetas de luz atravesándolo ̶ y en la horma secreta de su soplo recobras tu forma o límite para resistir su belleza al tiempo que te reconoce vegetal pensativo, fuente muda. Ganaste luz mas vuelves ciego al mundo. Sólo para quien resiste el sueño: amar es conocer en el retorno.

 

JULIA SANTIBÁÑEZ


  

Como si fueras ciego

  

Mírame
como lo haría quien no ve
como descifraría al gato
una flor garbosa………. aquel espejo
la lumbre en la estufa
el estirado grito de la espina
mira con la escucha de las yemas
que espesa la raíz de lo observado
a ritmo perezoso………. a mérito entiempado

Mírame
hormiguea para saber
la temperatura en mi clavícula
labra la rodilla de mi brazo
al nudo cántale al bien hecho
del ombligo
apriétalo entre dientes
mira como si pudieras leerlo
mi bello mi impúdico
sopesa el olor de lo que tocas
como si lo arrullaras
como contándole qué ves.

Mírame
perdón que insista
como si fueras ciego.

 

FEDERICO PACANINS

 

 

Tocan la puerta.
Nudillos dan el tono:
¿A quién abriré?
¿A ojos de alegría?
¿A una nube negra?

 

jueves, 23 de febrero de 2023


 

MAR BECKER

 

 

Soy una ciudad sumergida

   

cuando en las noches me acuesto contigo y te amo con mis abismos todos

–por la mañana soy una ciudad sumergida–

porque así te quiero, legendaria y triste. porque sólo puedo amarte con lo que en mi cuerpo es la historia del fin de un linaje, estéril como soy

y luego, cuando por la mañana te vas y yo me quedo en la cama, desnuda

cuando por la mañana la luz del sol comienza a entrar por la ventana y llena la habitación

en ese momento la sal se reaviva y centellea en mis muslos

y yo, estéril –soy una mujer estéril llena de estrellas, de constelaciones

 

 

NINA MARIA

  

 

Un día antes de la muerte de mi padre

  

El día antes de la muerte de mi padre,
Sentí esperanza.
La noche de la muerte de mi padre,
Sentí su presencia.
En las primeras horas del velorio de mi padre,
yo estaba en silencio.
El día del funeral de mi padre,
Sentí la vida.
El día después de la muerte de mi padre,
Sentí un vacío.
Un mes después de la muerte de mi padre,
Yo renací.
Dos meses después de la muerte de mi padre,
Lloré porque le extrañé.
Sigo sabiendo que hay
Presencia en la ausencia
Ayer mismo
Escuché su voz.

 

 

REGINA AZEVEDO

 

 

Escribo poemas

te mato con mi lengua
BUDA YUNG

  

yo escribo poemas
porque no puedo
lanzar cuchillos
tirar vasos
eso los salvaría
la necesidad
de planchar un paño
– ¿y entonces qué harían los hombres?

sin piedad ni perdón
escribir es sacudir la ciudad
ya me he acostumbrado
a jugar con fuego

otro poema
por qué no responde
un revólver

escribo como quien lanza llamas

 

 

ROSA PAIVA

 

 

Estar un cuerpo


estar un cuerpo en la cuerda floja

un microfilamento de la materia del pensamiento
controla un circuito de
ideas peligrosas

de rechazo
al exterminio
árboles de semillas extintas
nuestras ancianas
sin registro

para descubrirme a mí misma
quien sabe devorando
en la misma
espina dorsal

la carne ensangrentada en combate
revela

cuerpos en diásporas obligatorias

cuerpos nómadas
en bosques fluviales

huellas en el semiárido

 

 

VITÓRIA RÉGIA

 

  

Escamando de tu piel

  

Escamando de tu piel
Que queda aturdida en el mar
Y del pulso
El flujo de sangre que los dedos sienten
De materia viva, comprensible
Exiguos
Puntos trazados para recordar
Mi cuerpo
Pegado en la pared de extraños
Platonismos, goce, silencio
Escucha
Las cosas que no dicen
Maldiciendo el ruido del fuego
Mientras escudriño las señales que quedan
Cuando repetimos – abismo, ojo, inmersión
Tejiendo intensidades ilusorias de extranjeros
La silente pasión
Hacedora motriz
El caos familiar
Que nos mueve.

 

 

AMANDA VITAL

 

  

Rumbo

  

la colega que vive lejos es un trozo de papel
arrugado en el rodapié diagonal del basurero
al lado de la puerta de atrás para no molestar a nadie
en la hora de ir al tallo de las horas para tomar
el último autobús de regreso de los minutos rotos
la voz de una colega que vive lejos es una sorpresa
un cuerpo extraño que choca con las paredes
que da lugar a una cierta no ausencia repentina
un algo-que-no-debería-estar-allí una extraña
mujer sin rostro: la colega es esa casa a sus espaldas
siempre moviéndose como un animal incapturable
dejando su estela de tierra y polen de plátano
la colega que vive lejos: una ráfaga de viento
ampliando las grietas en nuestro espacio-tiempo

 

 

 

miércoles, 22 de febrero de 2023


 

MAR BECKER


 

Amar al hombre que eres

  

amar al hombre que eres
amar al hombre que eres a pesar del hombre

amar sabiendo que un hombre puede perderse en el amor – pero no una mujer

nunca una mujer

amarte, mi amor
pero sin olvidar que la mujer de los dos soy yo
.
no puedo olvidar a tantas otras

no puedo olvidar a eva
no puedo olvidar agar en el desierto con un bebé
en su regazo

las cientos de caminantes que van y vienen por são paulo, no puedo olvidarlas
las mañanas las veo en la estación de metro, no pocas veces

tirando o siendo tiradas – nunca puedo decirlo
de la mano de algún niño

.
(porque los tiempos cambian, pero las mujeres siguen iguales
porque todas siguen siendo la misma chica en el desierto

esos mismos ojos secos que sin embargo terminan el día
con ganas de llorar un río)
.
mi amor, estamos tan solas

no puedo amarte sin reservas
sin recordar todo el tiempo que en el fondo solo nos tenemos una a la otra

nadie más
nadie menos

no olvidaré a joana, quemada en una plaza pública
la beata lindalva
la virgen maría teresa goretti

no debo olvidar cuantos litros de sangre debe perder una mujer
para que el pulso se detenga
y así sin pulso ella finalmente podrá ser considerada santa por nuestra santa iglesia
.
hablas de tu pasión por los pájaros

a mi también me gusta verlos
hay noches que paso más de una hora sentada en el umbral, en la parte trasera de casa
miro el dosel de jabuticabeira
ropa en la línea

muchas de nosotros todavía pasamos noches sin dormir por las mujeres de salem

yo soy una de ellas

sé que debemos cuidar que no se coman cuerpos enteros de nuestra memoria
si vienen mirlos, en bandadas
y picotear los mechones de sus cabellos para hacer nidos
si vienen los colibríes y te sacan los ojos para beber del río
si también quieren quitarse las pestañas, el vello sexual, incluso las virutas de las uñas, que se lo lleven

pero se debe tener cuidado para garantizar que al menos una parte del cuerpo de cada mujer muerta permanezca intacta

el corazón
el proyecto de libélula que ardía en algunos de tus gestos
el nombre
silencio
.
no me corresponde a mí amar sin querer

no puedo olvidar las últimas horas de eloá
el auto en el que estaba marielle la noche del 14 de marzo de 2018

una mujer cada dos horas en brasil
seis mujeres cada hora en el mundo

no olvidaré a micheliny, la hija de la hija india que quedó atrapada en la soga – como un animal

no olvidaré a nina, quien no olvidará a bruna
ambas surgiendo de la misma noche

no olvidaré a bárbara, el ojo morado, la costilla rota

no olvidaré a mi hermana
mi madre
mi abuela, asesinada de un disparo en el pecho
.
dices que me amas, yo digo te amo más

te amo más, mi amor

porque me amas solo con amor
pero yo tuve que aprender a amarte con odio