El
suicidio del caracol
Existe
un pasillo
de ladrillos rojos
donde
en noches de lluvia
los caracoles
corren en el
tiempo
son
fieles al desplazamiento
los excita
recuerdan
que son hermafroditas
se
miran las antenas
y se burlan de los viejos
que pasan a su lado
tienen
un caparazón
pletórico de truenos
que
se libera
y penetra
en la profundidad
de los oídos
eterna
venganza
al ser asesinados
cuando
los aplastan
crean resbalones
se
vuelven
parte de las suelas
especialmente
en los niños
para que sientan
el primer dolor
de la muerte
De: “El
suicidio del caracol”
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