Exilio
Saluda
a Ingeborg Bachmann
mientras se queman
las columnas de Roma.
Hoy no habrá tormenta de rosas
en su honor,
salvas de afecto en el exilio.
La
muerte se anuncia
como un perro
entre los cuerpos mordidos
en la tierra.
Bajo
la mirada atenta
de los que decidimos quedarnos,
el silencio
permanece.
De:
“Wes Borland aprende a tocar de oído”
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