jueves, 7 de agosto de 2014

EMILIO PRADOS




Cantar triste

 

Yo no quería,
no quería haber nacido.

Me senté junto a la fuente
mirando la tarde nueva...

El agua brotaba, lenta.
No quería haber nacido.

Me fui bajo la alameda
a ocultarme en su tristeza.

El viento lloraba en ella.
No quería haber nacido.

Me recliné en una piedra,
por ver la primera estrella...

¡Bella lágrima de estío!
No quería haber nacido.

Me dormí bajo la luna.
¡Qué fina luz de cuchillo!

Me levanté de mi pena...

 

(Ya estaba en el sueño hundido).

 

Yo no quería,
no quería haber nacido.

 

 

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