jueves, 10 de septiembre de 2015

JORGE CUESTA PORTE-PETIT




Hora que fue, feliz y aún incompleta



Hora que fue, feliz y aún incompleta,
Nada tiene de mí más todavía,
Sino los ojos que la ven vacía,
Despojada de mí, de ella sujeta.

La vida no se ve ni se interpreta;
Ciega asiste a tener lo que veía.
No es, ya pasada, suyo lo que cría
Y ya no goza más lo que sujeta.

Es el eterno gozo quien apura
El ocio vivo y la pasión futura.
Sobreviviendo a su interior abismo,

El amor se obscurece y se suprime,
Y mira que la muerte se aproxime
A la vana insistencia de mí mismo.



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