jueves, 18 de diciembre de 2025

ELISA LERNER

 

 


 

 

 

329.

«El sueño me devolvió un amigo muerto hace años, fino de mucho humor, transformado en feroz bandido casi oriental y el rostro ornado por una temible barba que era como una corona de atroces dientes negros. No tuve ocasión de implorarle que recordara tiempos antiguos y más clementes. Menos mal que ciertos sueños adversos tienen la ventaja de ser jugarreta escurridiza, pasan página muy rápidamente», dijo una dama pequeña y delgada en cuyo sombrero de grandes alas se habrían quizá mecido muchos recuerdos.

 

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario