lunes, 9 de marzo de 2026

STEPHEN SPENDER

 



Hielo

Para Muriel

 

 

Ella entró desde el aire nevado
Donde la arquitectura de carámbanos colgantes
Tendía vellones blancos alrededor de la plaza barroca.
Vi a su rostro helarse entre sus pieles,
Desde el rincón de la chimenea en el cuarto
Donde había esperado en mi sillón.
Corrí hacia ella con el fuego de mis labios
Y besé esa calidez contra su piel
Y sentí cómo el rojo hacía florecer el blanco
Cuando, a mi cuidado, sus sonrientes ojos
Brillaron con el resplandor del hielo
De afuera, cuyo deslumbramiento habían traído consigo.
Ese día, hasta ahora, lo olvidé.
¿Cómo es que ahora recuerdo
Yo, que cuando ella entró, no vi
La pasión de su blanco diciembre?

 

 

De: “Recordando”

No hay comentarios:

Publicar un comentario