IV.
Oficiante
Sobre
madres y ergástulas levantado,
tú, el oficiante
frente a la multitud:
Declaramos
puros nuestros remedios y venenos.
Infolios.
Huesos.
Amputaciones.
Manos
armadas no cesan
de erigirte una pared,
lenta, arriesgadamente. Broquel
contra el horizonte.
De:
“La casa en marcha”
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