¿Qué
me une a estas ruinas? ¿Qué ligazón puede existir entre ellas y yo, a todas
luces un extranjero, un total extraño al mundo de resonancias y ecos que
provocan en Perú? ¿Es real, es auténtica esta sensación de pertenencia que
ellas me producen, las raíces que descubren en mi ser? ¿O es tan sólo una
entelequia, una necesidad racionalizada de integración, de encarnamiento en una
comunidad imaginaria? ¿De dónde nace esta emoción, este temblor que pasa y me
reduce a escombros en su presencia? ¿Es sólo sugestión? ¿O hay algo más?
De:
“Las puertas del Edén”
No hay comentarios:
Publicar un comentario