lunes, 13 de marzo de 2023

CHRISTIANE DIMITRIADES

 

 

 

Por alguna misteriosa razón hay aves que se arrojan
al agua en picada para morir. Este impulso hacia
la muerte es afín al de quienes juegan contra
sí mismos. Su obsesión no reside en el placer del
juego o en la ganancia que puedan obtener, sino
en su desesperada entrega al azar, en su fascinación
por las fichas que caen, una a una, sobre el tapete
verde de la mesa encubriendo una pérdida
ancestral.
  
 
De: “El cuarto jugador”

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario