martes, 24 de marzo de 2026

CARMEN PALOMO PINEL


 

Carta a todas las cosas de este mundo

  

Queridas cosas:

Quiero pediros perdón una por una.

Cogeros suavemente,
acariciaros hasta que os durmáis
con descuido y verdor en mi regazo.

Perdón, porque mi corazón no puede conteneros.
Es pequeño para vuestra furia y vuestro brillo.

No puede salvaros de la consumición, ni está en su poder
la pervivencia de la luz que os nutre.

Yo os amo, os amo tanto, pero no soy el Dios
que pueda rescataros.

Mi forma de amor es consumirme con vosotras, en vosotras.
Ser vuestra hermana en la fragilidad. Decirme en ella.

Llevo gracias y lilas en la frente por vuestra mansedumbre,
que es escuela admirable.
He plegado mi sonrisa al mandato de ser, según vuestra enseñanza.

Os doy las gracias. Me despido. Adiós.
Nuestro tiempo es un óbolo que rueda hacia la noche.

Espero reencontraros
allá donde el destello no perezca.

 

De: “Ereignis”

 

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