Un
azul sin campanas
(Variación
I)
«Pulpo
de arrecife»
dices que te apodan desde niño
¿por qué cambias de color?
De
noche deambulas por el bosque
buscando un lugar para construir
una casa, plantar árboles y enramadas.
Allí
verás el inicio del tiempo
sin levantar los párpados hacia el sol
ni oír el estallido del mar rizado
entre almejas, caracoles y cangrejos.
¿En
qué parte del Adriático
tienen casa los halagos?
¿Qué
puerto quieres para anclar?
Mi cabaña tiene portón, entablado doble
chimenea, ventanas con ladrillos.
Dorado
pulpo, dorado amante,
vaya usted despacio y tranquilo.
No
salpique ese rocío sobre mí.
Entrégueme su corona
con suficiente oxígeno.
Aquí,
Penélope te espera.
Aquí, Odiseo está de regreso.
Los
murmullos y las brisas
ya lo anuncian.
Quiebra
en dos este azul campana
que se interpone entre nosotros.
De:
“Mares y halagos. Variaciones poéticas”
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