Música
nocturna de las calles de Madrid
La
guardia retorna a palacio
solemne, atravesando las calles de la villa.
Les acompaña la música sonando ideada
por el italiano más castizo que Madrid viera.
Las
nubes del cielo anaranjado
abandonaron el azul velazqueño
hace ya unas cuantas horas.
La oscuridad se cobra su cielo
mientras el sol se bate en digna retirada.
Concluye
el recorrido
con esta música que tantas veces toqué
aquí cerca. Parque del Buen Retiro,
recogido momento, bajo un árbol,
protegido por arbustos y veredas,
haciendo sonar este viejo violín
recreando aquellos tiempos perdidos.
Salgo
por la Puerta del Ángel Caído,
el público prácticamente se ha marchado.
Apenas unos rezagados se encaminan
cuesta abajo, hacia Atocha.
Es la hora azul, donde todo puede ser
y cada uno de nosotros probable héroe
de alguna historia por contar.
Llego
hasta Moyano
y saludo a don Pío, siempre abrigado,
la boina calada.
Hacia donde él mira con sus ojos fríos
yo miro, también con la mirada
perdida, de estatua.
De: “Sinfonía para un solo mú
No hay comentarios:
Publicar un comentario