lunes, 30 de marzo de 2026

LUIS CHAVES

 

 

 

Las réplicas

  

El trayecto interminable, el interior del autobús como una sala de espera en movimiento. Inevitable, los recuerdos: vos tirando mis compactos por el balcón; yo, en una reacción bien Hammurabi, reventando los tuyos contra mi propia ventana y quedando —fácil concluir — en clara desventaja. Ahora río y me tapo la boca, gesto que fue natural aquellos tres meses que viví sin uno de los incisivos: las costumbres persisten mucho tiempo después de las razones que las originaron. Del bus bajaremos a este lado de la frontera. En él subiremos al otro. Los mismos pasajeros, el mismo equipaje, pero un sello más en el pasaporte. No me deprime reconocer mi incapacidad para el afecto duradero, me desmoraliza no encontrar otro tema sobre el cual escribir.

 

 

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