X.
Rueda
Pasa
silbando bajo el peso
la dura rueda invisible.
De
ningún sitio llegado,
y en altos nortes de polvo,
el ágil ciclo ilusorio de la rueda.
En
tu casa, noche adentro,
su largo silbido de vértigo se lleva
las frágiles volutas de tu anciano
tan viejo segundo.
Y
como en el tablero,
el infinito, el juego,
la última casilla.
De:
“La casa en marcha”
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