II
qué es la tierra
qué son las piedras
qué son los siglos y los siglos
Toqué
la tierra
y era la muerte de mi madre
y era mi deseo de honrarla
al colocar con mis manos
la tierra sobre su ataúd.
Estuve de rodillas sobre la tierra
y comprendí
que había sido soberbia.
No lo seré más, le prometí.
Pasó un año o más.
Toqué la tierra
y era la Muralla China
en un viaje iniciático o final
un regalo de la abundancia
que también recibí de ella.
A pesar de los miles de kilómetros de distancia,
de las 14 horas de diferencia,
del tiempo transcurrido entre hitos,
al tocar la muralla, lo juro,
era mi madre en su sinestesia
eran el cielo despejado y las piedras.
Lloré.
Como tocar un cuerpo amado,
pero en trasmutación.
Nadie puede decirme que no son mi madre, la tierra y las piedras
de todos los continentes.
Yo lo sé. Y eso es suficiente.
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