jueves, 2 de abril de 2026

SARA TEASDALE

 

  

Habrá estrellas

 

Habrá estrellas sobre el lugar por siempre;
Aunque la casa que amamos y la calle que nos encantó se pierdan,
Cada vez que la tierra circula su órbita
En la noche en que se atraviesa el equinoccio de otoño,
Dos estrellas que sabíamos, posadas en el pico de la medianoche
Llegarán a su cenit; profunda será la quietud;
Habrá estrellas sobre el lugar por siempre,
Habrá estrellas por siempre, mientras nosotros dormimos.

 

 

LUIS JORGE BOONE

 

 

 

Te escribo cada vez desde los riscos

  

Esclava mía,
Nadadora en la tormenta,
mi insomnio viene del preciso lugar
donde la noche pierde todo su lenguaje
y arroja mi cuerpo contra el oscuro ideograma
de tu ausencia, escala de las aguas que suben
a devastar la tierra firme,
el violento abordaje de una plaga de ahogados, la zozobra
de un galeón
con las velas hechas trizas.

Esclava mía,
mi Señora,
luz fantasma del faro que augura la orilla del mundo,
mi insomnio se termina si mi sueño arriba
—mi sueño: navío de la noche que busca un astillero,
su consuelo—
en harapos a tu playa.

 

GERALD STERN

 

 

 

Lavanda

A Karl Stirner

  

Sólo por experimentar estoy quemando la lavanda
y olfateando el aire porque si sólo la desmenuzara
el aroma, aunque embriagador, no llegaría
más allá de treinta o cuarenta centímetros y es más los
tallos apenas soltarían olor mientras que las
llamas hacen que todo aflore aun cuando
acaban con los demás aromas, en este caso a menta y
a las penurias arqueadas bajo tu ventanal francés donde
yo voy de un lado a otro llorando por la culpa del humo
y gimiendo por la bolsita de aroma que nunca tuve
y por la caja llena de seda, por ser yo tan enemigo.

 


NONI BENEGAS

 

 


 
Animales que
por tanto
sin embargo
no obstante
a menos que
cuando yo lo diga

la orden
el pistoletazo

y nunca nadie anuncia la carrera.

  

De: “Animales sagrados”

miércoles, 1 de abril de 2026


 

ELAINE VILAR MADRUGA


 

contracción

todo el silencio del mundo
se encuentra
en mis trompas de falopio
allí también hay vida
pero cada vez menos
cada día
mis trompas de falopio
se parecen más a este silencio
y el silencio
amaestrado y obediente
en su jaula
se confunde con un óvulo
cada mes traigo al mundo
un silencio
con ojos de sangre.

 

De: “Las tarántulas”.

 

EDUARDO IGLESIAS

 

  

Escucho lo que me rodea.
Homenajeo a Chillida.
Todo me habla.
Permanezco expectante.
Percepción.
La emoción brinca primero.
El corazón exige.
La razón se diluye
y lo inexplicable
aparece en palabras
que cuido,
no las someto;
libremente se expanden,
como un espíritu,
haciendo su aparición
en un elástico intelecto.

  

De: “La isla que navega”.