domingo, 22 de febrero de 2026

CARIDAD GÓMEZ

 

 

De repente, abril

  

Caminas al borde de ti misma
con el corazón a tres grados bajo cero
sin brújulas para marcar el rumbo
con demonios en todas tus maletas.

Y de repente llega abril y asciende el
ritmo de la savia y de tu sangre.
Su lluvia arrasa con tus sombras;
su sol revoltoso ilumina tu alma y
bombea ilusiones como gotas de rocío.

De nuevo se abren las flores y la tierra
y recuerdas que la vida se hace con la risa;
que tarde o temprano todo pasa…

Y te descubres hilando versos
en los que ya no está él y notas cómo tus alas
se preparan cual aves migratorias de este mes.

 

De: “De repente, abril”

 

 

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