"Un poema si no es una pedrada -y en la sien- es un fiambre de palabras muertas" Ramón Irigoyen
viernes, 17 de abril de 2026
STEPHEN SPENDER
Abuelos
Miramos
a la criatura de Matthew, nuestra nieta,
A través de la pantalla de vidrio donde ocho bebés
Brillaban como velas rojas sobre una mesa.
Su carita y sus manos arrugadas eran como
Crisálidas y helechos desplegándose.
¿Es nuestra bebé un genio? le preguntó a una monja.
Fuimos a los Uffizi y él miró a los
Primitivos italianos, y halló
Feos a todos sus bambini.
Empezó a dibujar a Maro y su hija
Nueve horas después de que naciera Saskia.
JOAQUÍN ALVARADO
Les
blues mots
a Eimily P.
una
palabra (o una lila sombra) no antecede a otra, llévame –le dije
llévame donde el sol y la noche sean posibles
CARLOS SANTOS
14.
Luz
de lluvia sobre San Salvador.
El volcán escurre tras un velo.
Aire todo rumor de cosas azotadas.
Esta es la lluvia que no está
fuera de mí.
Quieto, pintado, el humo en el bombillo,
y su luz amarilla que nos bota sombras
bajo las cejas.
Inventado el dios o despierto se mira,
hecho de tan fervoroso material
que somos hoy,
como para hacerlo preguntarse
lo que hará con nosotros,
dormidos cada cual en cada una de sus palmas.
De: “El
hombre flaco del cuento negro”
MANUEL ASCENCIO SEGURA
A
las muchachas
Niñas
que leyendo aquesto
Mostraran ceñudo el gesto,
Sí, las hay;
Pero que de lo leído
Saquen el fruto debido,
No las hay.
Niñas pulidas y bellas
Como el sol y las estrellas, sí, las hay;
Pero de tal condición
Que no tengan presunción,
No las hay.
Niñas que a los doce abriles
Cuentan las gracias a miles,
Sí, las hay;
Pero que estén sin su mueble,
Aunque en edad tan endeble,
No las hay.
Niñas que a dos, tres y cuatro
Les dicen: yo te idolatro, sí, las hay;
Pero niñas que por esto,
Logren casarse más presto,
No las hay.
Niñas que, en la edad del amor,
A todos muestren rigor,
Sí, las hay;
Mas que de tal entremés
No se arrepientan después,
No las hay.
Niñas solteras de treinta
Y aún de cuarenta y cincuenta,
Sí, las hay;
Que no se quiten los años,
No las hay.
Niñas que a un tonto sonríen
Y de él a solas se ríen,
Sí, las hay;
Mas niñas que por el pronto
No quieran pillar un tonto,
No las hay.
DOROTHY MILES
Lenguaje
para la vista
Sostén
un árbol en la palma de tu mano,
o hazlo caer con estrépito.
Navega un barco sobre olas de dedos,
o húndelo con un chapoteo.
Desde tus yemas ve saltar una rana
tras una mariposa que pasa.
La palabra se vuelve imagen
en el lenguaje de la vista.
Sigue al sol desde su albor hasta su ocaso,
o hazlo rebotar como una pelota.
Atrapa un pez con una red,
o cómetelo, espinas y todo.
Haz que el tráfico corra, o los aviones vuelen,
y que las personas se encuentren y se separen.
La palabra se vuelve acción
en este lenguaje del corazón.
MARÍA BELÉN MILLA ALTABÁS
Los
bienes deseables
Ninguna
épica en vadear arriesgado
en la fuente de soda
yo era un muchacho sencillo
como un mueble
me pareció verte era
lo que me decían siempre
me pareció verte en la calle 5
paseando a un perro marrón y alto
me pareció verte pero yo
nunca estaba en esos lugares
mis caballos no ganaban nada
mi mano era mala
la merienda difícil
el cariño me llegaba como el olor de una
barbacoa en la casa vecina
con hermosos niños y jazmines
y cubertería de plata
ojalá funcione decía
ojalá un perro grande
sentado en las puertas
parecía bravo tu perro
muerde?
y supe
la única manera de expresar el amor
es negándolo
