"Un poema si no es una pedrada -y en la sien- es un fiambre de palabras muertas" Ramón Irigoyen
miércoles, 6 de mayo de 2026
LUIS ALFREDO ARANGO
El
tiempo (IV)
Llegué
siempre tarde
y me
sigo nutriendo
de
urgente futuro
de
tiempo inexplorado
de
riesgos y esperas
como
si fuera cierto
que
renacieran los días.
CARMEN OLLÉ
Suburbio
Aquélla,
la más perversa nunca amó.
Se enredó en mis brazos entre sábanas. Sabia,
los pies hacia la puerta…
Irascible, su único defecto era su única virtud,
al placer amó más que al dinero,
a una cicatriz
que a un collar de perlas.
Yo que frecuento las tabernas cerca al mar
sé que ella piensa en Lautréamont
—nombre desconocido—
y en la melancolía de un atardecer gracioso
como un ojo vaciado.
JORDI DOCE
Bajo el flexo encendido
la tinta del cuaderno toma cuerpo,
crece y se multiplica:
una malla de bulbos y tallos trepadores
que forman frondas y espesuras,
árboles infestados de pájaros e insectos
y ramas que proclaman
el éxito del verde.
Al apartarlas con las manos
ingresa en otro espacio,
un hemiciclo de altas bóvedas
donde hace apenas un instante
hombres idénticos
subían y bajaban en silencio,
un despliegue de geometría
con escaleras múltiples
que van de un lado a otro
enmarcando
un vacío elocuente, que no calla,
que está hablando sin pausa
y al hacerlo le ofusca, lo deslumbra,
como si adivinara
que al fondo de este hueco cegador
está él mismo, fetal,
innominado.
ROSANA HERNÁNDEZ PASQUIER
Postre
Volver
al Paraíso
comer manzanas hasta el hartazgo
Tener la certeza de haber
engullido los rojos frutos del árbol de la sabiduría
vernos complacidos
sin problemas de sexo
devorada hasta el final toda culpa
Volver
al Paraíso
y que la pomarrosa del regreso
nos libre del miedo
JESÚS MONTOYA
El
arquero
No
hay flecha envenenada,
asidua
en este talón, solo el resplandor
de
lo pequeño y su materia
conexa
con el mundo, todo lagrimal
al
Señor del Arco, en reunión,
como
nos sentábamos en el ala,
en
la cura.
