Se
quebró de pronto poco a poco
la asintótica recta que trazamos
por hacer que llegaran a rozarse
las dos ramas de la hipérbole que somos
Y me
voy quedando solo como antes
pues un seudoarrabal como París
es excusa suficiente
para que un laurel confundido con collar
adjudique a Zeus
canotier y bastón para bailar a Schönberg
De:
“Entre nosotros”
No hay comentarios:
Publicar un comentario