No
llegaré a la cita
es
tarde el sueño
largamente cultivado
sombra a sombra vibrante
sobre mi rostro en nubes sumergido
del árbol hule luces
columnas luminosas templo de las estrellas
confusión
de aromas de la lluvia
no llegaré a la cita
de la calle empedrada
aquellos ojos que no veré jamás
que nunca me dejaron y jamás estuvieron
ese silencio fértil de los brotes nuevos
me dolerán sin sangre por su ausencia
esa mano en la mía
queda en sueño así queda
sin puntos suspensivos
llegar ahora sin primavera encima
no llegaré
que sea
el rostro de aquel niño en el parque
que ahora sueña a la sombra
del árbol de su infancia
quien encuentre los signos
No hay comentarios:
Publicar un comentario