Matar
Mato
por rabia, por odio, por despecho; mato por celos,
por venganza; mato para hacer (me), hacer (te) justicia,
para que entiendas de una vez y para siempre, para descansar
de ti; mato por miedo, para robar, para huir, para defenderme;
mato por hábito, para divertirme; mato por reacción,
para que no me mates, para que no me violes. Mato porque
ya no aguanto, porque quiero morirme pero no me atrevo,
porque hasta los niños matan, porque estoy enfermo, porque
estoy loco, porque estoy triste, porque ya nadie me quiere.
Mato en nombre de mi religión, en nombre de mi pueblo,
de la libertad, de la democracia. Mato en nombre de Dios.
Y también mato porque se me da la gana, aquí, en la chabola,
en el barrio, en el antro, en la carretera, en tu casa, en la mía.
Mato por droga, porque me excita, porque me ejercito, porque
un día a mí me van a matar. Mato perros, gatos, puercos, gente.
Mato al que va en la calle, al que duerme, al que se divierte.
Mato con armas para que haya sangre, para que corra la sangre
como mi rabia, mi hartazgo, mi injusticia, mi fealdad, mi sexo,
mi gordura, mi diabetes, mi cirrosis, mi cáncer, mi retraso mental,
mi estupidez, mis pesadillas, mi vida sin remedio.
Te
mato a ti pero puedo matar a tu hermana, a tu padre, a tu mujer,
a tus hijos, a tu amante, a tu abuela, a tu perro. Te mato hoy pero
no confíes porque puedo matarte mañana, cualquier día,
con las balas que van a perforar tu pulmón y tu estómago
y que se alojarán, muy calientes, en tu cuello, en tus ingles,
en tu cabeza. Y lo tuyo no será de nadie, ya ves, lo que pregonaste,
lo que hiciste, lo que sabías, lo que tanto te gustaba: tus mañanas,
tus noches acompañado, tus recuerdos, tus planes, todo se lo comerá
el acero. Bullets, hermano, bullets; qué tragedia, qué dolor,
van a gritar los que te conocieron, y tú ya en cenizas, hombre,
mujer, niño, feo, bonito, bruto, genial, pobre, rico, qué importa.
¿Mataste alguna vez? ¿Lo has intentado?
Dispara, le dice el maleante al muchacho,
¿o es que no te atreves?
Nunca ha habido un arma en mi casa, nunca la hubo,
nunca he disparado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario